miércoles, 26 de noviembre de 2014

VIDA ESPIRITUAL-

ESPIRITUALIDAD Y CALIDAD DE VIDA

Cada persona actúa de acuerdo a lo que piensa y siente. De allí que se hace necesario revisar constantemente nuestros criterios de valor, nuestros principios, nuestras ideas. Es posible que sean equilibradas, apropiadas y humanas o tal vez estén por un sendero diferente.

La invitación es a prestarle atención a aquella dimensión nuestra llamada Espiritualidad que permea cada acto realizado. Puede ser que nuestra vida espiritual esté bien nutrida en información o que requiera altas dosis de consulta. Lo fundamental es saber cuál es nuestro estado y tomar partido frente a él.
Pero la vida espiritual es mucho más que mera información o conocimiento, fundamentalmente es vida, es experiencia, es vivencia. Aquí podemos revisar con más detalle, con una lupa más potente, a fin de detectar fortalezas y debilidades, carencias y riquezas.
Independiente del credo que se profese, del grupo religioso a que pertenezca, sí importa el participar activamente en un grupo determinado, evitando subjetividades, errores individuales, y ese grupo, comunidad o iglesia nos ayudará a mantenernos en el camino.

Dios, si existe, si lo conozco, si lo sigo, siempre me hará transitar por los mejores espacios de vida humana, de hijos de Dios.
Ánimo, que la vida sin este referente se nos puede tornar insoportable, inhumana, carente de justicia y solidaridad, alejándonos de la vida en plenitud y realización.

Esta herramienta tecnológica, virtual y real es una gran alternativa para combinar y aplicar conocimientos y vivencias.